Unión Española y la UC igualaron a dos en un pleito que tuvo de todo lo que contiene un clásico, juego disputado, emoción en ambos arcos, buenos goles, reclamos, polémicas y expulsados.
Por más que algunos lo hacen por desconocimiento, o simplemente para molestar al rival, y dicen que el partido de la Unión Española y la Universidad Católica no es un clásico, la realidad es que partido tras partid se demuestra lo contrario. Y la rivalidad entre estos dos equipos ofrece además encuentros muy atractivos, disputados y llenos de historias. Y esta oportunidad no fue la excepción.
Sí se lamentó que no hubiera hinchas de ambos equipos, ya que la autoridad determinó que en Santa Laura sólo estuviesen los parciales hispanos, resolución que se acentuó con el mal comportamiento en el último partido de los seguidores de la UC que interrumpieron el cotejo contra Ñublense con fuegos de artificio.
En lo estrictamente futbolístico el partido no desentonó. Ya a los 16’ Fernando Zampedri conectó de cabeza, y el portero Sebastián Pérez extremó recurso para evitar el gol “cruzado”, que tuvo doble instancia porque el rebote lo capturó Clemente Montes y el “Zanahoria” estuvo muy atento para impedir la anotación. Un par de atajadas que sacaron aplausos.
A los 28’ la suerte de Pérez cambió, ya que hizo un foul sobre Montes que le valió la cartulina amarilla. Pero el VAR chequeó y corrigió que dicha infracción fue dentro del área por lo que se sancionó penal. Y ante los reclamos insistentes del portero de la Unión llegó la segunda amonestación y se fue expulsado, luego de ello se demoró varios minutos en abandonar el terreno de juego.
El panorama se complicó aún más para los “rojos” cuando Fernando Zampedri ejecutó el penal y marcó el 1-0 para la UC. Pero acá el clásico tomo todo su color, y dos minutos después, a los 40’ Rodrigo Piñeiro logró la paridad. Y fue el propio delantero de los “hispanos” quien convirtió el 2-1 en el sexto minuto adicional de la primera etapa, generando la algarabía de los hinchas que se vieron ganando pese a tener uno menos en la cancha y con diez minutos donde desnudaron a la defensa de la UC.
La segunda etapa ofreció un pleito igual de movido, con la “Católica” en busca del empate, y la Unión generando peligro con los espacios que tenía., y uno de los actores que comenzó a tener preponderancia fue Alonso Montecinos, el golero que entró de emergencia, y que a los 13’ evitó la celebración de Alexander Aravena.
El control de juego se fue tiñendo de “cruzado” por lo que el área se vio frecuentada con mayor asiduidad. Hasta que a los 35’ el “Monito” Aravena decreto el 2-2 con un derechazo que empalmó tras un centro en profundidad. Dicho gol hizo estallar de alegría a algunos hinchas de la UC que estaban camuflados, lo que generó la repudiable acción de algunos “hispanos” que los insultaron e intentaron agredir, e incluso algunos se llevaron más de un golpe. Peor aún otros hinchas generaron incidentes con la policía por lo que el partido se tuvo que detener unos minutos. Ya en los minutos finales ambos equipos tuvieron la oportunidad de desnivelar. Y con el pitazo final Aravena le reclamó al árbitro Manuel Vergara, quien lo expulso, y cerro definitivamente un partido que fue un clásico de principio a fin.